--¿Te gusta la novela negra?
--En realidad me gustan las películas de detectives; las novelas no, porque para mi gusto en estas tramas hacen falta las imágenes. Me recomendaron a Agatha Christie, pero no me gustó.
--¿Cómo se te ocurrió la trama del relato?
--Fue una mezcla de mi gusto por las películas de detectives, que me dio ideas, y los relatos de mis compañeros.
--¿Cómo es eso?
--Es que hablaban de lo que iban a escribir, y todo el mundo iba a matar a sus personajes con un asesino o a hacerles matarse entre ellos; así que a mí me apetecía hacer algo diferente.
--¿Y ese giro futbolístico al final?
--Me parecía una salida fácil, pero no me gusta el fútbol.
--¿Lees mucho?
--Bastante, tres o cuatro libros en verano. Me gustan los que tienen forma de diario, como El diario de Greg, de Jeff Kinney.
--¿Te veías con posibilidades de ganar?
--La verdad es que no, porque ya solo en mi clase escribimos todos para nota y había gente con mucha imaginación y que escribía muy bien.
--¿El premio te ha animado a continuar con la escritura?
--En cierta manera sí, sobre todo de relatos, pero aún así no me veo siendo escritora profesional. Estudiaré algo de ciencias.
--¿Te han felicitado mucho?
--Sí, mucha gente de mi familia, y mis amigos de clase que ahora me llaman empollona de broma.
--¿Qué otras cosas te gustan?
--Juego al baloncesto y toco el piano, además me gusta el ordenador. Pero saco tiempo para todo.
A continuación puedes leer el relato de Elena, El misterio de la habitación 164.